Libro

Libro
Ahimsa es vida

martes, 23 de mayo de 2017

LA PUERTA DE LAS ESTRELLAS


La puerta de las estrellas está abierta
Para todos los que quieran,
No hace falta cruzar con la nave,
Solo desear una nueva era.

Hemos abierto muchas puertas
Y hemos pasado por muchas pruebas,
A pasos lentos, a paso rápidos
Y todos los pasos han dejado su huella,
Unos, haciendo sangrar el alma
Y otros, haciendo florecer la belleza.

Las estrellas nos invitan
A dar un paso más,
Y nos hacen saber
Que su luz nos espera,
Para aliviar las heridas
Sangrantes que han producido
Algunas huellas.
Las estrellas nos hacen guiños
Pero tenemos miedo de conocerlas.

Miedo de comprender,
Que nuestra vida ha sido
Una época de lluvia corta
Y una época de lluvia larga,
Y mientras escampaba…
Hemos tenido tiempo
Para reflexionar y comprender
Que las sombras y los miedos
No son buenos consejeros.
Que la vida es mejor vivirla
Con colores brillantes
Y sentimientos libres
Para que lanzados al aire
Vuelen y ennoblezcan
A las almas que nos rodean.

Delante de la puerta abierta,
Observamos el manto
Aterciopelado de las estrellas,
Que nos invitan a recordar
Que a veces los sueños
Nos raptan para llevarnos a otro lugar.

Lugar donde el olvido es solo
Un recuerdo que el velo
Del sueño ha cubierto,
Y, ese recuerdo
Nos hace sentir nostalgia,
De un perfume sutil y embriagador.

Los sueños son como las ideas
Que viajan muy deprisa,
Y nadie las puede parar.
Los sueños son llevados
Por el viento  en cualquier dirección,
Creando un mundo
Que no sabemos si es real o ilusión.

Las estrellas están presentes en
Cada momento,
Incluso en los sueños,
Y hacen guiños para decirnos
Que la vida es nuestra huella
Y nosotros el camino.


(libro La Naturaleza Sagrada del Ser Humano)

lunes, 15 de mayo de 2017

DESAIRES

Palabras llenas, palabras vacías,
Miradas de afecto, miradas de indiferencia,
Gestos de cariño, gestos de desprecio,
¿Dónde se han ido el amor y el respeto?
Se han ido… por las ventanas
Abiertas del camino.


Dos personas que ya no comparten
Sus vidas, sus anhelos ni sus ansias,
Viven momentos de frialdad y apatía,
Tal vez, arropados por otras caricias,
Caricias que son extrañas
Y por eso me tratas con desaires,
Desaires de palabras, miradas y gestos.

Hemos vivido y luchado mucho tiempo
Por ilusiones y sueños,
Con cariño y respeto,
Pero ese tiempo pasó
Así como el amor y el respeto,
Que se han ido… por las ventanas
Abiertas del camino.

Duelen estos desaires que me
Recuerdan que una vez dijimos:
Que si hay problemas debemos oírnos
Para evitar gestos de indiferencia y de olvido.

Desaires de indiferencia,
Y el aire me ha dicho:
Que no son buenos para la pareja.
Por esto te digo adiós y buen viaje,
Sigue tu camino que por el mío
Seguiré yo,
Cabeza alta y caminando erguida
Que una promesa debe ser cumplida
Y en caso de romperla, debe ser dicha.

Fue bonito mientras duró,
Pero llegó la hora del adiós,
El sabor amargo de los desaires
Se lo ha llevado el aire,
Que por eso ha sido mi fiel
Amigo y me ha dicho:
Que los desaires no se deben tolerar
Porque nos hacen viajar
Sin rumbo hacia ningún lugar
Porque el timón ha dejado de marcar
El rumbo que se ha de tomar.

(foto google)

LA VISIÓN


La Visión constituye un momento capital en nuestras vidas y llega en los momentos cruciales; la visión nos da fuerzas para sobrellevar las pruebas y poder comprender  y aceptar nuestro aprendizaje en la vida. Implorar por la visión es un  paso decisivo hacia la elección de nuestro camino. Se hace en silencio y en soledad para eliminar los ruidos exteriores e interiores y así poder vaciar nuestra mente y ver con claridad.

En otoño me gusta  pasear y adentrarme en el bosque, ver sus colores ocres y rojizos que relucen en las hojas de los árboles iluminadas por el sol; muchas de sus hojas han cumplido su misión a lo largo de las estaciones y en su recta final, caen en la tierra formando una estela que me guía a cada paso y me conduce a un lugar donde los corazones débiles no pueden llegar.
Me lleva a una arboleda donde el aire me invita a sentarme; me siento y me apoyo en el tronco de un hermoso árbol y me doy cuenta de que forman un círculo, como un escudo que me protege. Me siento en seguridad y me abandono a la belleza y al silencio del lugar.

Cierro los ojos y entro en un dulce duermevela. Mi alma vuela como un águila que me lleva a unas cumbres nevadas que me son muy familiares. Desde esa altura veo una pradera vestida con un manto de flores silvestres cuyo perfume llena el aire, es primavera y los arroyos corren llenos, al ritmo de alegres canciones. Cientos de pajarillos cantan y vuelan saludando a la primavera.

Siento el manto de las flores, su frescura y delicadeza  bajo mis pies. Veo a un señor con un manto y una pluma, está de pie, mirando hacia el infinito azul y conectado a su alma en su mundo interior. Viendo a este señor me embarga miles de sensaciones y de emociones, es un momento sagrado de unión entre lo Divino y lo Humano. Siento una fuerza interior acompañada de una gran determinación para descubrir los misterios de la Naturaleza y de mi Ser.

Hay un espectáculo de colores, sonidos, olores y belleza que solo la Naturaleza puede ofrecernos, todo se une en una caracola cuyo punto de partida es mi corazón y se va abriendo hacia el exterior hasta los confines del infinito azul.

El señor del manto y pluma me dice: “todos los humanos somos como las gemas, unos somos esmeraldas, otros rubíes, otros zafiros… y otros simples gemas que se encuentran en el camino y todos forman el conjunto llamado Humanidad. Unas gemas están más pulidas que otras y cada una de ellas debe escribir su historia, deben pulirse hasta encontrar su propia forma y puedan irradiar su peculiar luz. Nadie es superior o inferior, todos somos diferentes pero hechos de la misma esencia.

Hay que buscar el santuario interior para degustar el silencio y volver a lo esencial de nuestra vida. Muchos ojos han acariciado muchas realidades distintas, hay que encontrar la esperanza y crear el puente entre lo Divino y lo Humano.

La nobleza del espíritu o la miseria moral son opciones de la vida. Vivimos en continuas contradicciones, soñamos con ser libres y nos encadenamos a las piedras del camino. Cada uno dibuja o escribe sus cómos, sus porqués, algunos se limitan a su pequeño trozo de tierra y otros son nómadas. Todos tenemos un destino y hay que ir a su encuentro.

Para encontrar la paz tan necesaria, deseada y buscada por la Humanidad hay que encontrar el equilibrio entre la vida y el infinito, luchar por encontrar la belleza y la amistad y dejar a un lado el caos y las guerras. Cada ser se crea así mismo y siempre hay una  opción para crear belleza. La Madre Tierra no tiene preferencias pero sí una súplica “que los seres humanos busquen la unidad y la paz, que dejen de luchar para dominar el planeta”. El planeta no pertenece ni pertenecerá a ningún ser humano, solo pertenece al Gran Espíritu porque de él proviene y a él volverá-.

Muchas veces los seres humanos basan sus vidas en el miedo y en la supervivencia por esto muy pocos llegan a encontrar la felicidad. Hay que parar para sanar las heridas, como un pájaro herido tiene que curar sus alas para poder volver a volar. La Madre Tierra vive en  equilibrio entre su vida y su esencia, tendiendo el puente del arcoíris entre el Espíritu y lo Humano. Amar es confiar en tu Esencia.”

Al abrir los ojos tenía lágrimas por las emociones ligeras que brotaban de mi corazón, reflejos de los más vivos y brillantes colores que los sentimientos puedan cobijar, ligeros como plumas lanzadas al viento para que se conviertan en alas y poder volar.

Hay tanto que reflexionar pero sobre todo, tenemos que ser humildes ante la grandeza de la Naturaleza, tender puentes para que la belleza florezca y no elevar muros cuya materia prima es la tristeza. Todas las piedras deben ser pulidas, diferentes colores y diferentes tactos, pero al fin y al cabo, piedras que forman nuestro camino. No podemos olvidar que todas están hechas de la misma esencia que el diamante que todos poseemos en nuestro interior.

La visión me ha enseñado a cambiar el egoísmo que se apodera de mi corazón por alegría y ligereza, así dejaremos de ser marionetas de nuestro ego. Caminemos hacia adelante, despacio y sintiendo la gratitud de estar haciendo nuestro camino.

 “Hay que encender una luz a la oscuridad del simple ser”, (Carl Jung)
“Yo no soy lo que me sucedió, yo soy lo que elegí ser” (C- Jung)
“Vivir es el instante, morir es el olvido”.

(imágenes google)

sábado, 13 de mayo de 2017

ABRAZO


Un abrazo observado a cámara lenta,
nos cuenta,
cuántas emociones y sentimientos
habitan en esos momentos
a las personas
que se entrelazan en un coqueteo.

Emociones de cariño y alegría,
emociones de seducción y pasión,
emociones de ligereza y amor,
emociones de traición e indiferencia…

Seres intercambiando emociones
y sentimientos ligeros y sutiles,
cada uno con su silencio,
haciendo vibrar sus cuerpos
en una danza de chispas
que iluminan el cielo,
con fuegos y destellos de mil colores,
porque su unión es armonía
y guardan en su corazón la alegría.

Seres intercambiando emociones
y sentimientos de seducción y pasión,
producen una llama de frenesí,
creando un corazón rubí,
para hacer vibrar las cuerdas
de mil violines,
entre susurros y palabras.

Seres intercambiando emociones
y sentimientos de traición e indiferencia
se entrelazan en la perfidia,
apagando los colores
y los destellos de las estrellas
en la noche oscura sin luna.  

Un abrazo debe tejerse con
con lazos de amor y delicadeza,
no con lazos de tibieza,
para que la danza de esas almas
cobre vida y sus colores brillen
bajo el hechizo de la luna llena.

El tiempo se ha detenido,
entre caricias y miradas
porque el abrazo  
ha culminado
con la unión de dos almas.


... de La Red
(Cultura inquieta, el abrazo Josef Kunstmann) 

sábado, 6 de mayo de 2017

LA GRANDEZA DEL OCÉANO


Océano, sinónimo de libertad y bravura,
Cuya agua corre, se filtra y desliza por la tierra,
Unido al cielo azul por una línea,
De amaneceres saludando al nuevo día
Y, de atardeceres cuando
Las estrellas le hacen compañía.

Océano por donde han surcado
Naves  y pateras a través de la historia,
Cuyas aguas retienen las memorias
De miles de personas, cuyas esperanzas
Y promesas naufragaron
Y otras historias, cuyas esperanzas
Y promesas alcanzaron.

Océano espléndido y solemne,
Me siento pequeña al ver tu majestuosidad,
Sintiendo el brío y la fuerza de tu libertad.
Siento como te protege
Tu guardián y benefactor Poseidón
A través de esos picos
Que han nacido en el fondo de la tierra
Y se elevan hacia el cielo
Creando alegría y belleza.

Océano mágico con sus colores
Marino, turquesa y blanco,
Que como en una escenografía,
Se mezclan y danzan para formar
La unidad de su belleza.

En su baile con el viento se crean
Olas que se elevan y juegan.
Mi alma disfruta de ese balanceo,
Entre acordes  de risas y canciones.

Ese vaivén de la danza se acerca
Y como una caricia
Me envuelve y me hechiza
Para transportarme,
A ese mundo mágico de ninfas
Que me traen sus melodías
Haciendo vibrar el arpa de mi alma
Para enseñarme a vivir 
Todo lo que me queda por descubrir.

Seres que emergen entre las olas
Y se entrelazan en un beso de pasión,
Vestidos con un velo transparente,
Insinuando ese baile de seducción.

Tules azules y blancos
Que se enlazan en un abrazo 
Al bailar con el viento,
Creando un velo áureo
Al contacto con el sol,
Que como una caricia
Rozan  la superficie y dicen:
"La magia siempre ha estado aquí
Jugando con las formas y colores
Para que la belleza y la alegría
Con sus alegres melodías
Os regalen un poco de armonía
Para sentir la gracia de la vida".

El océano nos ofrece
Creaciones mágicas de esculturas vivas
Que hacen que la vida sea atrevida,
Y, aunque hayamos olvidado el
Perfume de nuestra alma,
Nos recuerdan que vivimos en el
Océano del amor cuya grandeza alimenta
A todo aquel que tiene hambre y sed
Y busca el agua perfumada del alma y del amor.

Hijos del agua somos todos,
Gotas que acarician y despiertan
A los bosques con el rocío;
Agua que corre y se desliza por las rocas,
Creando belleza en la Naturaleza;
Agua en ese inmenso misterio
De donde nacemos y que llamamos Vida.